Arauca, la libertad que da la transformación

En los libros de historia siempre estará Arauca por su contribución a la causa de la Independencia y su identidad llevará la marca de ser la cuna de la libertad. Desde las alturas del Parque Natural Nevado del Cocuy hasta sus sabanas inundables, desde el río Arauca al río Casanare, resuena, en sus 10.556 Km2, el arpa, la maraca y las sabias palabras de los U´wa.

Desde el siglo XVII  los españoles establecieron colonias aquí, a través de misiones religiosas. Buscaban evangelizar a decenas de etnias indígenas que habitaban la región, sin embargo, terminaron cometiendo abusos para el logro de este propósito. El desplazamiento de los pueblos originarios a zonas más apartadas e, incluso, la desaparición de muchos de ellos, dio paso a una nueva cultura agrícola y ganadera, donde predomina el mestizaje y la mezcla cultural. Arauca además ha recibido, a lo largo del tiempo, diferentes oleadas de pobladores por temas de violencia en el centro del país, el auge petrolero y, en los últimos años, por la migración venezolana, que los araucanos han sabido recibir e incorporar a su idiosincrasia y potencial productivo.

El aislamiento geográfico, por las ya mencionadas altas montañas andinas y sus serpeantes ríos llaneros, ha causado el inconformismo con los gobiernos centrales o con autoridades regionales, por lo que la región fue testigo de una inestabilidad institucional desde los inicios de la República. Esta situación llevó a una escalada de  violencia y  pobreza.

Sin embargo, los 188.330 personas de Tame, Saravena, Arauquita y Fortul, con su carácter vigoroso, ese mismo que dio la libertad, la capacidad para adaptarse a las circunstancias y ese increíble horizonte radiante que siempre tienen en la mirada, han encontrado en los PDET una manera de encontrar rumbos de esperanza y unión. Con este fin, 8.041 personas de esta subregión participaron en la creación del Plan de acción, de las cuales 247 fueron representantes de las comunidades étnicas. En este documento, firmado el 3 de agosto de 2018, se plasmaron 2.283 iniciativas, con un importante componente étnico, pues 1025 iniciativas de estas son de este carácter.

Estas iniciativas se dividieron en 8 pilares de desarrollo sostenible. Los pilares con mayor porcentaje de iniciativas son los de reactivación económica  y el de educación, cada uno el 20%, que muestran la pujanza y deseos de los araucanos por tener una economía sostenible y que aproveche el potencial agroindustrial de este territorio y tener mejores condiciones de habitacionales, para mejorar su economía, su bienestar y asegurar el futuro de sus niñas y niños.

Los pilares de infraestructura, de salud, de ordenamiento y de reconciliación representan el 40% de la iniciativas, y buscan conectar a la población con bienes y servicios, los cuales por sus condición de ser una población rural dispersa no han podido tener, y así mejorar las condiciones ambientales y sociales. Los pilares de vivienda rural y de garantía a la alimentación, son las que tienen menos presencia en cuanto a número de iniciativas, pero que por su impacto en las condiciones de vida de los pobladores tienen gran importancia en el desarrollo y en la disminución de la pobreza.

Hoy la subregión trabaja incansablemente con el propósito que se han puesto a 15 años: El Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial de la subregión de Arauca, garantiza un territorio ordenado y conectado, con desarrollo productivo agroambiental y agroindustrial competitivo, que privilegia la producción orgánica, la asociatividad, la despensa, el equilibrio, la protección y recuperación ambiental; fomenta la investigación, la innovación y la tecnología, garantiza el acceso a Ia propiedad de Ia tierra de las personas, el acceso a los servicios, los derechos, Ia vida digna y el buen vivir.

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